Recuerdo que la pretemporada fue muy dura. Empecé saliendo 3 días a la semana por la montaña con mi bici de carretera, como os podéis imaginar, la bici quedó hecha polvo, pero aun así me divertía mucho. Los primeros días me caía unas 6 o 7 veces por entreno, pero cuando le cogí el truco ¡fue brutal! Una vez dejado el ciclocross era hora de empezar de nuevo con la carretera, aún recuerdo el día. 15 de diciembre, empecé por 3 horas “fáciles”, no me llevé nada de comer ni tampoco ningún gel. ¿Resultado?... Un pajarón de la ostia que me pilló subiendo en Parpers, dirección Mataró. Conseguí llegar a Argentona, i una vez allí el mareo era tal, que me tuve que bajar de la bici i esperar al rescate de mi madre…
Tomé nota, a partir de ese día, barritas, geles, isotónicos, etc. A mediados de enero me salían de media 700 km a la semana, una brutalidad de horas que, junto al estudio, era mortal. Solo pensaba en esos 2 meses donde estas a tope, el punto de forma, ese momento tan preciado que te crees que puedes con todo. Llegué quemado a finales de curso, me apretaban los entrenos, los estudios, i demás temas personales que muchas veces a la gente se le olvida que los ciclistas por mas locos que parezcamos ¡también tenemos nuestras cosas! Así que decidí tomármelo con calma, aún no habían llegado las importantes de la temporada, quedaba mucho por correr y mucho por demostrar.
Me llegó el punto de forma en el Campeonato de Andorra, un fin de fantástico. Me subí en autobús con la bici empaquetada hasta Andorra el sábado, para entrenar ese mismo día por la tarde y competir el domingo por la mañana. Resultado: 3r sub 23, 22 de la general. Era el primer podio en esta categoría, y aunque éramos pocos no me supo para nada a poco. Me fui muy contento de esa carrera porque veía que todo el sufrimiento del invierno estaba dando sus frutos. A partir de ese fin de, las cosas cambiaron.
Aunque no hacía grandes resultados, no ganaba carreras ni hacia primero de mi categoría, tuve un ritmo bastante constante durante toda la última mitad de la temporada, cosa que me permitió fichar por Guimon Cycling. Ellos me aportaban ropa y un montón de apoyo en cada carrera, y eso fue lo último que necesité para, ahora sí, hacer mi primer podio de la general. En La Garriga, 2º de la General, 2º Sub.23, por detrás de Dani Ginés, en un circuito, sí, pero esta fue la carrera que me cambió el punto de vista. Yo iba a las carreras a ver qué pasaba, y a partir de esta, iba a ganar. A hacer lo imposible para estar arriba, lo demás no importaba, solo estábamos yo y la carretera, y solo veía la meta. Que después lo consiguiese o no es otra cosa, pero esa era la mentalidad que necesitaba.
Este último resultado junto con la regularidad en las otras carreras, me permitió consolidar mi principal objetivo, conseguir hacerme ver entre los pocos equipos que hay. Al final si todo va bien parece que estaré en las filas de José Pedrero, aunque Esteve abandona el patrocinio de su equipo Elite/Sub.23, parece que habrá equipo igual ¡y con buenos nombres entre nosotros! Todo un orgullo para mi formar parte de este proyecto y de poder ayudar a que sigamos adelante.
Y llegamos al presente, ahora estoy estudiando el grado superior de deportes en BCN, de hecho, estoy escribiendo esto en el tren de vuelta a las 22.30 de la noche, ¡porque no tengo más horas para hacerlo! A partir de ahora intentaré colgar un post a la semana, seguramente los domingos que los tengo libres. Así que empezaré el 25, que ¡tenemos la primera reunión de equipo!
¡Hasta la semana que viene!

Ets un "fenómenu". Molta sort i a gaudir al màxim!!!!
ResponderEliminarEts un "fenómenu". Molta sort i a gaudir al màxim!!!!
ResponderEliminarGran quimeeet ens veiem diumenge!!
ResponderEliminar